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Entrevista con Ana Salazar
«Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat producen la mitad de las emisiones de toda la red, por lo que el impacto de su acreditación es significativo». – Ana Salazar

En nuestra última entrevista, nos propusimos conocer los retos y oportunidades que conlleva la gestión de las emisiones de CO₂ en una gran red aeroportuaria.
Nuestra persona de contacto en Aena, empresa española operadora aeroportuaria que cuenta con la friolera de 46 aeropuertos, accedió a compartir su visión sobre el tema.
Señoras y señores, os presentamos a Ana Salazar, de Aena.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo como Responsable de Medio Ambiente de Aena?
En mi caso, la gestión medioambiental de los aeropuertos aúna mis dos grandes pasiones: la aviación y la naturaleza.
Por eso, para mí es enormemente satisfactorio contribuir con mi trabajo a que el transporte aéreo y nuestro patrimonio natural coexistan en pleno equilibrio.
En cierto modo, quienes trabajamos en la protección del medio ambiente contribuimos a que las generaciones futuras puedan vivir en un lugar más sostenible.
Me gusta pensar que trabajamos por el bienestar de nuestros hijos y nietos.
Además, tengo la gran suerte de contar con un gran equipo de profesionales, que son los verdaderos artífices de los principales éxitos de Aena en materia medioambiental y con los que es un placer trabajar, por lo que las satisfacciones obtenidas superan con creces las dificultades que encontramos en nuestro trabajo.
Aena es un gran grupo aeroportuario que poco a poco se va comprometiendo más con la acción climática.
Actualmente hay 6 aeropuertos Airport Carbon Accredited propiedad de Aena.
¿Podrías hablarnos un poco del proceso que hay detrás de que un aeropuerto concreto decida solicitar el programa?
¿La decisión viene de la cúpula de la administración del grupo aeroportuario a un aeropuerto concreto o al revés?
Aena es el mayor operador aeroportuario del mundo en términos de tráfico de pasajeros y gestiona 46 aeropuertos y 2 helipuertos en España.
Cuando decidimos implicar a nuevos aeropuertos en la Airport Carbon Accreditation, tenemos en cuenta dos factores.
El primero se basa en una decisión estratégica, por lo que analizamos la contribución de cada aeropuerto a la huella de carbono global de nuestra red aeroportuaria.
Por ejemplo, Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat producen la mitad de las emisiones de toda la red, por lo que el impacto de su acreditación es significativo.
Por otra parte, hay otros factores que se tienen en cuenta, como el estado de protección medioambiental de la zona donde se encuentra el aeropuerto.
Éste es el caso de los Aeropuertos de Menorca y Lanzarote, que, a pesar de no tener una gran contribución a las emisiones globales, están situados en islas que han sido declaradas «Reservas de la Biosfera».
Teniendo en cuenta estos factores, actualmente estamos planeando aumentar nuestra participación incorporando más aeropuertos al programa y mejorando el nivel de acreditación de los aeropuertos que ya están dentro, con el objetivo de conseguir la neutralidad en carbono en Madrid y Barcelona para 2030.
¿Estás pensando en aplicar en el futuro una estrategia de gestión del carbono para todo el grupo?
Actualmente estamos trabajando en la Estrategia de Cambio Climático de Aena.
En una primera fase, nos hemos centrado en los principales aeropuertos y en definir líneas de actuación comunes para toda la red.
Más adelante, incluiremos el resto de aeropuertos, estableciendo mecanismos de reducción de emisiones que tengan en cuenta las características especiales de cada aeropuerto y las opciones disponibles para minimizar sus emisiones de CO₂.
En tus propias palabras, ¿cuáles son las ventajas de participar en el programa de Airport Carbon Accreditation?
¡Hay muchas!
Pero por nombrar sólo algunas – Disponer de un marco común para elaborar los inventarios de emisiones de los aeropuertos, que permita hacer comparaciones entre aeropuertos, tanto a nivel mundial como dentro de nuestra red.
– El programa proporciona la metodología adecuada para definir planes de reducción de las emisiones de las fuentes controladas por el aeropuerto.
– Establece los requisitos necesarios para cartografiar e integrar las emisiones de todas las partes interesadas, y realmente sirve de catalizador para promover la necesidad de controlar y reducir las emisiones también entre ellas.
¿Ves a los 6 aeropuertos de tu grupo que forman parte de la Airport Carbon Accreditation compartiendo entre ellos las mejores prácticas en materia de sostenibilidad?
De hecho, las mejores prácticas en la gestión del carbono se comparten entre toda la red aeroportuaria, no sólo entre nuestros aeropuertos acreditados.
La mayoría de estas iniciativas surgen de acciones centralizadas que luego se aplican según las distintas necesidades de los aeropuertos.
Es el caso de nuestra política de reducción del consumo energético y fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, que sigue un plan elaborado para toda la red de aeropuertos propiedad de Aena.
Además, las medidas se definen según unas directrices comunes, aunque teniendo en cuenta las particularidades de cada aeropuerto.
¿Qué crees que es lo que impide que algunos aeropuertos se comprometan con la gestión del carbono?
En mi opinión, el éxito de las iniciativas que pueda llevar a cabo un aeropuerto para reducir las emisiones depende ineludiblemente del nivel de compromiso y esfuerzo de colaboración.
Para que un aeropuerto participe activamente en la lucha contra el cambio climático de forma integral, es necesario que sus partes interesadas, compañías aéreas, servicios de asistencia en tierra, etc. colaboren para lograr el mismo objetivo.
Sin este compromiso de colaboración, los resultados obtenidos por un aeropuerto que trabaje por su cuenta serán invariablemente limitados.
(Solos vamos más rápido, pero juntos llegamos más lejos).
¿Crees que la gestión del carbono está desbancando a la gestión del ruido como el reto medioambiental más relevante en la aviación?
¿Qué otros aspectos medioambientales necesitan más atención en tu gestión medioambiental?
El aumento del tráfico aéreo y el crecimiento de la población en las proximidades de los aeropuertos han contribuido mucho a la intensificación del ruido como problema.
La Acción por el Clima es diferente, pero poco a poco la concienciación social y el marco normativo internacional están cobrando impulso, y de igual modo, el gobierno español también está más comprometido.
En estos momentos el Ministerio de Medio Ambiente aquí en España está en fase de redacción de una nueva ley de cambio climático, que probablemente dará más prioridad a la reducción de emisiones.
Todo ello hace que, naturalmente, el cambio climático cobre cada vez más importancia en el ámbito de la gestión medioambiental de Aena.
Otro aspecto que consideramos de vital importancia es la gestión del agua.
El déficit casi constante de agua en muchos de los territorios donde se ubican nuestros aeropuertos nos hace demasiado conscientes de la gran importancia de preservar este recurso, tanto desde el punto de vista medioambiental como socioeconómico.
Más aún cuando el número de pasajeros crece en nuestros aeropuertos.
Teniendo esto en cuenta, queremos garantizar un suministro de agua eficiente para nuestros empleados y usuarios que transitan a diario por las instalaciones aeroportuarias, por lo que es imprescindible un control riguroso del consumo de agua.
Estamos trabajando en un plan estratégico para la gestión del agua en nuestros aeropuertos, que nos permitirá diagnosticar y establecer un marco de actuación específico al respecto, especialmente en la aplicación de buenas prácticas, como la reutilización de aguas residuales previamente tratadas, el control automatizado de fugas, etc.
¿De qué proyecto medioambiental o de reducción de emisiones de carbono de tus aeropuertos te sientes más orgulloso?
Una de las líneas estratégicas de Aena, alineada con nuestro objetivo de reducir las emisiones de GEI, es la implantación de técnicas de ahorro y eficiencia energética en sus infraestructuras y el uso progresivo de fuentes de energía renovables en los aeropuertos.
Esto nos ha permitido ahorrar 83 millones de kWh (-8%) de 2012 a 2016, lo que equivale al consumo eléctrico de 20.074 hogares en todo un año.
Destacan especialmente, por su carácter innovador y pionero, los aerogeneradores instalados en el aeropuerto de La Palma, capaces de suministrar el 40% del consumo eléctrico total del aeropuerto, o el sistema geotérmico del aeropuerto de Reus.
En estos momentos, además, estamos acometiendo un nuevo proyecto: invertir en tecnología fotovoltaica para conseguir que algunos más de los principales aeropuertos de la red generen su propia electricidad.
Más información sobre la Estrategia Medioambiental de Aena aquí.



